En lugar de fresar en duro una pieza, desbarbarla y luego terminarla mediante el rectificado de superficies, el rectificado de alimentación por arrastre (creep feed) es hasta un 40% más rápido que los procesos alternativos y genera unas rebabas mínimas. Además, con capacidad para eliminar hasta 1,5’’ de material por pasada, este proceso de rectificado puede considerarse como un “fresado con esteroides”.
Introducido por primera vez en la década de 1970 por fabricantes aeroespaciales que exploraban métodos para rectificar componentes de motores hechos con superaleaciones, el rectificado de alimentación por arrastre tiene la capacidad de transformar las operaciones de mecanizado de los talleres que se valen del proceso. Con una profundidad de corte excepcionalmente alta sin la producción de rebabas o la necesidad de reemplazar constantemente las herramientas de mecanizado, el rectificado de alimentación por arrastre tampoco tiene por qué ser complicado: la mayoría de los talleres ya están familiarizados con los principios básicos del rectificado de alimentación por arrastre debido a lo mucho que comparte con el fresado. Y, para implementar este proceso y obtener las excelentes tasas de eliminación de material posibles con el rectificado de alimentación por arrastre, los talleres norteamericanos recurren a sus partners de United Grinding North America.
La principal diferencia entre el rectificado de alimentación por arrastre y el fresado es que, en lugar de utilizar una fresa, se utiliza una muela abrasiva.
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