Talgo S.A. registró una cifra de negocio de ingresos de 112,8 millones de euros en el primer trimestre de 2020, un 29,6% más en comparación con los 87,1 millones de euros en el mismo periodo del año anterior. Este incremento de los ingresos impulsados por una mayor actividad de fabricación, principalmente en el proyecto de Alta Velocidad de España (Renfe) y se mantiene en los niveles más altos de los últimos tres años, a pesar del impacto registrado por el Covid-19.
La compañía registró un EBITDA ajustado de 14,8 millones de euros en el primer trimestre del 2020, estable con respecto al mismo periodo del año anterior. Los márgenes operativos disminuyeron hasta el 13,1%, lo que refleja la situación extraordinaria provocada por el contexto coyuntural.
El beneficio neto ajustado alcanzó los 5,3 millones de euros en el primer trimestre de 2020, registrando un descenso respecto a los 7,5 millones del mismo periodo de 2019, si bien se reflejan las eficiencias financieras conseguidas por el menor volumen de avales y un menor coste de la deuda financiera.
Impacto del Covid-19
Desde mediados de marzo, la actividad de mantenimiento en España se vio reducida en un 77% así como en otros mercados, derivada de las declaraciones del estado de alarma, lo que obligó a la compañía a adaptarse al nivel de actividad operativa de los clientes. Como consecuencia directa, Talgo anunció un ERTE por fuerza mayor proporcional que afectó a 313 trabajadores y cuya vigencia permanecerá hasta la recuperación de la normalidad. La recuperación de la actividad de mantenimiento dependerá de las posibilidades de retomar una normal operación comercial por parte de los clientes.
En cuanto a la actividad de fabricación, la compañía vio su actividad industrial ralentizada debido a determinados retrasos en la cadena de suministro. Adicionalmente, desde el 30 de marzo hasta el 13 de abril, las plantas de Talgo en España permanecieron cerradas, de acuerdo con las medidas gubernamentales. Tras esta obligatoria interrupción transitoria de las actividades en algunas de las plantas, Talgo retomó desde el pasado 14 de abril la actividad adecuando los calendarios y grado de avance de acuerdo con los clientes y con la situación coyuntural.
En respuesta a la situación de emergencia sanitaria y para limitar el impacto coyuntural del Covid-19, durante el mes de marzo y abril, Talgo ha adoptado planes de contingencia y ahorros relevantes de costes importantes de manera transversal en la Compañía y sus distintas unidades de negocio para limitar el impacto coyuntural del Covid-19. El objetivo ha sido asegurar la continuidad de la actividad industrial manteniendo su compromiso con los clientes, preservar los márgenes operativos de los proyectos y proteger a sus trabajadores, en pleno cumplimiento con las indicaciones del Ministerio de Sanidad y autoridades competentes en España.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
