Los materiales compuestos, como el plástico reforzado con fibra de carbono (CRP) o de vidrio (GRP), resultan indispensables debido a sus características especiales, pero son difíciles de mecanizar. En ellos, lo habitual es realizar las perforaciones y las operaciones de arranque de viruta en seco, aunque esto no impide que las personas responsables tengan que lamentarse por los bajos niveles de calidad y la elevada cantidad de residuo. En lo que respecta al CRP, el productor de lubricantes refrigerantes Rhenus Lub ataca el problema a través de métodos con visión de futuro: el mecanizado con lubricantes refrigerantes especialmente desarrollados para la operación.
Cuanto más ligero, mejor
Sectores como el automóvil o la industria aeroespacial dependen de materiales ligeros de altas prestaciones y con una resistencia elevada. No hace falta explicar por qué: cuando la velocidad y la aceleración son magnitudes decisivas, toda reducción en el peso se traduce en un ahorro en los costes operativos. Además del aluminio, el magnesio o el titanio, metales de gran ligereza y resistencia, van cobrando un protagonismo cada vez mayor los materiales plásticos reforzados con fibras (FRP). Un elemento clave en esta tendencia es el plástico reforzado con fibras de carbono. Este material posee una ligereza extraordinaria combinada con excelentes propiedades de estabilidad.
El mecanizado en seco a examen sobre el banco de pruebas: cómo vencer a los efectos adversos
Existe una enorme demanda de composites: lástima que, según Rhenus Lub, para el mecanizado de los mismos no se disponga más que de unos cuantos procedimientos harto ineficaces.
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