Gestamp presentó sus resultados para los primeros tres meses de 2020 con una facturación de 2.011 millones de euros, a pesar de la incertidumbre en el mercado derivada de la pandemia COVID-19.
La cifra de facturación reportada implica un descenso de -7,3% (o un -6.1% a tipo de cambio constante) en un mercado que decreció un -23,2% durante el mismo periodo. El primer trimestre de 2020 se ha visto impactado por el desafío sin precedentes de la pandemia del COVID-19. Con todo ello, Gestamp ha sido capaz de superar al mercado como resultado de nuevos proyectos y una menor exposición a Asia.
El EBITDA alcanzó los 193 millones de euros (un descenso del -22,6% comparado con los tres primeros meses de 2019), alcanzando un margen del 9,6%. La compañía está centrada en mejorar su flexibilidad de costes para afrontar la actual situación.
El beneficio neto alcanzó los 14 millones de euros, impactado por la abrupta disminución de la actividad, el escaso margen de tiempo para ajustar la base de costes de la compañía, así como un aumento en las depreciaciones y las amortizaciones como resultado de las altas inversiones realizadas en los últimos años.
En este contexto desafiante, los volúmenes de producción en el mercado de automoción han sido revisados a la baja para el 2020. En su última actualización, la consultora IHS prevé una caída del -23%, lo que implica una diferencia de 19 millones de vehículos frente a su previsión anterior, en febrero de 2020.
“Durante el primer trimestre de 2020 hemos sido capaces de gestionar el negocio bastante bien a pesar de la incertidumbre del mercado como resultado de la pandemia COVID-19. Gestamp ha aplicado protocolos de seguridad y lo continuaremos haciendo para garantizar la seguridad de nuestros empleados y de nuestras operaciones mientras reiniciamos la actividad”, explicó el presidente ejecutivo de Gestamp, Francisco J. Riberas.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad


