Este proyecto, denominado TR4EMACS, tiene como objetivo construir un banco de pruebas flexible y completo que permita reproducir en tierra, en condiciones de vuelo realistas, pruebas ligadas al rendimiento mecánico y eléctrico de ocho actuadores electromecánicos simultáneamente. El banco de pruebas permite analizar los actuadores de los alerones, spoilers, winglets y flap-tabs de ambas alas de un avión (izquierda y derecha). Se trata de un diseño modular y escalable que permite una integración óptima de quipos y un análisis detallado de cada subsistema. Se implementarán dos modos de operación para maximizar el número de análisis de pruebas: el independiente (conectando los actuadores a fuentes de alimentación industriales) y el integrado (conectando los actuadores a un equipo de distribución eléctrico existente en la propia aeronave).
Este banco de pruebas permitirá conseguir una gran reducción de costos y un avance considerable a la hora de garantizar la fiabilidad de piezas, instalaciones eléctricas, superficies de control de las alas y otro tipo de equipamientos del avión al poder testarlos en condiciones extremas sin poner en riesgo vidas humanas.
Esta innovación aeronáutica se llevará a cabo gracias a la colaboración de la empresa Airbus, el centro tecnológico guipuzcoano Ceit y el centro de ensayos y análisis Cetest. Juntos desarrollan el proyecto europeo TR4EMACS, englobado en el seno de la iniciativa europea Clean Sky que está poniendo las bases de aeronáutica europea del futuro.
