Bosch ha establecido sus 'líneas rojas' éticas para el uso de la inteligencia artificial (AI). La compañía acaba de publicar directrices para el uso de la AI en sus productos inteligentes. El código de ética de Bosch se basa en la siguiente máxima: los humanos deben de ser el árbitro último sobre cualquier decisión basada en inteligencia artificial. “La inteligencia artificial debe servir a las personas. Nuestro código de ética de AI brinda a nuestros empleados una guía clara para el desarrollo de productos inteligentes', dijo Volkmar Denner, CEO de Bosch, en la inauguración del Bosch ConnectedWorld (BCW), la conferencia anual de la compañía sobre IoT en Berlín. 'Nuestro objetivo es que las personas confíen en nuestros productos basados en inteligencia artificial'.
La AI es una tecnología de vital importancia para Bosch. Para 2025, el objetivo es que cada producto Bosch contenga inteligencia artificial o haya sido desarrollado o fabricado con su ayuda. La compañía quiere que sus productos basados en AI sean seguros, robustos y explicables. 'Si la AI es una caja negra, entonces la gente no confiará en ella. En un mundo conectado, la confianza será esencial”, dijo Michael Bolle, CDO y CTO de Bosch. La empresa aspira a producir productos basados en inteligencia artificial que sean confiables. El código de ética se basa en el espíritu de Bosch 'Innovación para tu vida', que combina la búsqueda de innovación con el sentido de responsabilidad social. En los próximos dos años, Bosch planea formar a 20.000 empleados en el uso de la inteligencia artificial. El código de ética AI de Bosch, que rige el uso responsable de esta tecnología, será parte de este programa de capacitación.
La inteligencia artificial ofrece un gran potencial
La inteligencia artificial es un motor mundial de progreso y crecimiento. La consultora PwC, por ejemplo, proyecta que, desde ahora hasta 2030, la AI aumentará el PIB de China en un 26%, en un 14% el de América del Norte y en alrededor de un 10% el europeo. Esta tecnología puede ayudar a superar desafíos como los de la acción climática y a optimizar los resultados en numerosas áreas como el transporte, la medicina y la agricultura. Al analizar grandes volúmenes de datos, los algoritmos pueden tomar decisiones de forma razonable. Mucho antes de la introducción de normas vinculantes en la UE, Bosch ha tomado la decisión de participar activamente en las cuestiones éticas que plantea el uso de esta tecnología. El fundamento moral de este proceso lo proporcionan los valores consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
