Los plásticos se comportan dependiendo de la temperatura y la velocidad de deformación. Al diseñar componentes, es importante conocer el comportamiento del plástico utilizado, no solo en condiciones de laboratorio, sino también en las condiciones de uso posteriores. Se debe considerar todo el espectro de posibles temperaturas. Con este objetivo, científicos del Instituto Fraunhofer para la Durabilidad Estructural y la Fiabilidad de Sistemas LBF han ampliado las posibilidades dinámicas en la propia máquina de ensayo de alta velocidad modificada del instituto con un dispositivo que permite examinar los plásticos incluso a bajas temperaturas, validándose hasta - 40º C, sin cámara térmica.
Con el nuevo dispositivo, el equipo científico de Fraunhofer LBF podrá investigar las propiedades plásticas incluso a temperaturas inferiores a la temperatura ambiente. Además, miden la deformación ópticamente con DIC/GSC (Correlación de Imagen Digital / Correlación de Escala de Grises) y, de esta manera, determinan un campo de deformación 2D en la muestra, de la cual se derivan las deformaciones longitudinales y transversales. El equipo de investigación genera las bajas temperaturas con aire comprimido refrigerado mediante nitrógeno líquido, con la muestra en el flujo de este aire. Una cámara térmica monitoriza la temperatura en un área grande, y el equipo comienza la medición tan pronto como se alcanza la temperatura deseada.
La ventaja de mezclar aire comprimido y nitrógeno es que el aire comprimido está seco y solo se forman unos pocos cristales de hielo en la superficie de la muestra.
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