El coronavirus aún no ha tenido un gran impacto en industria de la construcción. Sin embargo, las drásticas medidas para contener la pandemia también terminarán afectando al sector de la construcción y a sus proveedores, aunque con cierto desfase. Por tercera ocasión, Ceresana ha analizado el mercado mundial de las ventanas de plástico utilizadas en edificios. El presente estudio proporciona una evaluación cuantitativa de los efectos de la crisis y la magnitud y el marco temporal de una posible recuperación. Los analistas de Ceresana prevén que la demanda de ventanas de plástico comience a crecer nuevamente tras dos años difíciles a partir de 2022: pronostican un crecimiento mundial medio del 2,6% interanual hasta 2027.
Las cadenas de suministro se han interrumpido y deben restablecerse. Dado que muchos contratos están posponiéndose o no se están ejecutando, especialmente en la construcción comercial, como para nuevos hoteles, ahora son muy importantes las licitaciones públicas, así como la solidez financiera y las prioridades de los inversores estatales.
Los mercados de ventanas de plástico ya estaban fuertemente influidos por programas nacionales de apoyo para aumentar la eficiencia energética. Una alta proporción del consumo total de energía se utiliza para la calefacción de edificios. Por lo tanto, a menudo se requiere el aislamiento de las paredes o techos de los hogares. Sin embargo, el mejor aislamiento es de poca utilidad si las ventanas no se consideran posibles puentes térmicos.
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