En el tren, en el supermercado o en el hospital; los gérmenes se propagan en cualquier lugar de acceso público, ya sea a través de los pomos de las puertas, de los interruptores de la luz o de los pasamanos. Las superficies fabricadas con plástico antimicrobiano evitan la acumulación de microorganismos nocivos para la salud como las bacterias. Los masterbatches funcionales con propiedades antimicrobianas y asépticas, diseñados por la empresa Heroc, ya están disponibles en todo el mundo a través de Biesterfeld Plastic.
Las áreas de aplicación de los plásticos antibacterianos son innumerables: al uso doméstico, se suman la industria alimentaria, los sistemas de distribución de agua, los edificios públicos o las redes de transporte. La reducción de las bacterias en el entorno reviste especial importancia cuando se trata de hospitales e instalaciones sanitarias, por no mencionar el instrumental médico que permanece en estrecho contacto con el cuerpo humano. Los plásticos antimicrobianos reducen la acumulación y transmisión de bacterias y su empleo disminuye, además, el riesgo residual derivado de una limpieza deficiente.
“Ofrecemos, en colaboración con Heroc, una solución sin nanopartículas libre de biosidas. El modo físico de actuación proporciona superficies sin gérmenes ni bacterias”, explica Florian Brandes, European Product manager de Biesterfeld. “Es una alternativa óptima a los biocidas químicos, la plata y los metales pesados”.
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