En el trayecto por alcanzar los objetivos climáticos globales, se espera que cada vez más organizaciones de todo el mundo comuniquen sus políticas y compromisos ambientales, así como las implicaciones de lo que hacen. Informar de sus acciones de manera eficaz puede ser un poderoso catalizador para el cambio. La Norma Internacional para la Comunicación Ambiental acaba de actualizarse para ayudar en este proceso.
Desde compartir ideas hasta recuperar la fe en sus compromisos ecológicos, es clave la comunicación clara y convincente sobre los problemas y actividades ambientales para lograr algo útil. Cuando se manejan bien, las organizaciones pueden fomentar la confianza, mejorar su reputación y crear conciencia sobre los más importantes desafíos ambientales, de manera que pueda conducir a un cambio real y duradero. Además, ayuda a la hora de demostrar el cumplimiento de las normativas nacionales e internacionales y en los informes ambientales.
ISO 14063, Gestión ambiental - Comunicación ambiental - Directrices y ejemplos, brinda orientación sobre los principios, estrategias y actividades relacionadas con la comunicación ambiental, utilizando las mejores prácticas acordadas internacionalmente. Se acaba de actualizar para armonizarla con otras normas internacionales en este ámbito, ofreciendo orientación adicional y nuevas características.
John Shideler, presidente del comité de expertos de ISO que desarrolló el estándar, declaró que la comunicación ambiental no consiste solo en compartir información. Debe reflejar los valores de una organización y puede tener una poderosa influencia sobre cómo se percibe y qué se hace.
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